martes, 8 de noviembre de 2011

Mi viaje a Copenhagen-- Josh Rosenblat


Madrid y la Península Ibérica es la única parte de Europa que he visitado en mi
la vida - es decir, hasta el pasado fin de semana. Fin de semana pasado hice mi primera aventura fuera de la Península Ibérica para visitar Escandinavia, más específicamente, en Copenhague, Dinamarca. Desde el instante en que salió del aeropuerto, me enteré de estas ciudades son totalmente diferentes, pero comparten una calidad abrumadora agradable - las mejores personas en toda Europa.

Para comenzar con las principales diferencias entre estas ciudades frío, el clima es el más obvio. Yo era el más frío que jamás había estado en toda mi vida en Dinamarca. Hacía tanto frío! Aquellos que dicen que Madrid está frío, nunca han estado en Escandinavia. Estaba oscuro, frío y lluvioso, y en general no hace buen tiempo a estar fuera. Además, los precios de las cosas eran mucho más caros. Para colmo, ni siquiera el uso Euros! El coronas danesas es imposible de usar, tiene monedas de 20 coronas, y las facturas de 500 coronas! Fue difícil adaptarse a esta diferencia. Una botella de alcohol, que costaría unos 9 euros aquí, cuesta alrededor de 70 coronas allí (que es muy caro).

Aparte de estas diferencias en los estilos de vida físico, hay muchas diferencias culturales y legales entre estas dos ciudades fresco. En primer lugar, los daneses son muy bien con hablando en Inglés, mientras que en Madrid la mayoría de la gente prefiere por lo menos un intento de hablar español. Esto puede ser porque es un danés es un idioma imposible de entender. El sistema de metro es también muy diferente. En Madrid, es esencial para comprar un boleto para salir adelante, sin embargo, en Dinamarca se puede caminar en el tren sin problemas (aunque de vez en cuando se le dará una Multa costoso si usted no tiene un billete, aunque esto nunca sucedió mientras yo estaba allí). Legalmente, hay una parte muy interesante de Copenhague llamada Christiania. Aquí, es completamente legal para fumar y comprar hash. Finalmente, la mayor diferencia cultural que vi fue la forma en que fiesta. En Madrid, lo normal es mantenerse al margen hasta el 5, 6 de la mañana. En Dinamarca, la mayoría delos bares y clubes cerca de cerca de 3 o 4.

A pesar de estas diferencias son muy notables y grandes, hay muchas cualidades fundamentales que comparten Madrid y Copenhague. Por un lado, la gente. Tanto aquí como allá todo el mundo está Extremadamente agradable y servicial. Si necesita indicaciones que con gusto le mostramos el camino. Además, todo el mundo tiene los perros también. Constantemente la gente está paseando perros por la calle, a pesar de que es realmente frío. Finalmente, ambas ciudades cuentan con parques espléndida para sentarse y relajarse en (incluso en el frío). Estoy muy contento de que finalmente salió de la Península Ibérica y explorar una nueva región de Europa. Este fin de semana visita Ámsterdam, y esperamos que más aventures.

estos fotos son de la entrada del barrio Christiania y un parque de Copenhague


Rachel Apostoles Entrada 5- Ámsterdam


Esta semestre, he tenido la buena suerte a viajar a unas  gran ciudades de Europa.  Me ha encantado explorar estos nuevos lugares; caminando por las calles desconocidas, disfrutando de la cultura y las tradiciones del país, y conociendo a los vecinos de la localidad.  Uno de las ciudades que más me ha impresionado es Ámsterdam, la capital de los Países Bajos.  Hace tres semanas, mis amigos y yo viajamos a Ámsterdam para pasar el fin de semana y me enamoré de la ciudad.  Pero, cuando estaba en Ámsterdam, no podía evitar comparar mi nuevo entorno con mi entorno aquí en Madrid. 
Ámsterdam se sitúa entre la bajía del IJ y el río Amstel y tiene una población de unos 750.000 habitantes.  Al igual que Madrid, Ámsterdam tiene una rica herencia histórica.  El centro de la ciudad fue construido en el siglo XVII y, hoy en día, sigue ser uno de los centros históricos más grandes e importantes de Europa. Por lo tanto, muchos turistas viajan a Ámsterdam para visitar a los sitios históricos de la ciudad y los más modernos.  Sigue que las industrias más importantes a la economía de Ámsterdam son el turismo y los negocios.
Como ya hemos discutido, Madrid es la ciudad capital de España y está situado en la zona central de la Península Ibérica.   Según el censo español, Madrid tiene una población de 3.269.861 habitantes.  La ciudad moderna se origina de la época musulmana y, desde su fundación, ha sido el centro de la actividad política, económica, social, y cultural de España.  Hoy en día, Madrid es uno de los destinos turísticos más populares de Europa y el turismo ha representado un paso importante hacia la democracia después de la dictadura de Franco. 
Al fijarse en los datos concretos, es obvio que hay muchos factores que diferencian las dos ciudades.  Pero, para mi, lo que más diferencia las dos es el estilo de vida que las ciudades ofrecen a sus ciudadanos.  Mientras Madrid cultiva un estilo de vida muy urbano, los ciudadanos de Ámsterdam disfrutan de una vida muy bohemiana.  Por supuesto, la marihuana es legal aquí pero el liberalismo de la ciudad extiende mucho más que la policía de las drogas.   Los virtudes de la tolerancia y la diversidad representan una parte inherente del carácter ciudad.  Además, a los ciudadanos les importa mucho la salud personal y la salud del medio ambiente.  Todo el mundo anda la bicicleta como su medio de transporte para conservar la energía y limitar la emisión de combustibles  fósiles.  Al caminar por las calles de Ámsterdam, siempre se puede ver un montón de  bicicletas de colores vibrantes por todas partes.
 
Por otra parte, el arte ocupa un papel importante en la vida de la gente.  Ámsterdam es la tierra de unos de museos de arte más prominentes del mundo pero, más allá, toda la ciudad tiene una estética muy encantadora que mezcla lo tradicional y lo moderno.   Todos estos factores hacen a Ámsterdam un lugar muy único que ofrece un estilo de vida muy diferente que la ciudad de Madrid. 

Madrid en Comparación con Ámsterdam



            

        Estaba en Ámsterdam hace dos semanas y tenía un sentimiento y atmósfera que me parecía bastante diferente de Madrid aunque las dos son ciudades de Europa. Primero, me noté el tamaño de la ciudad. Ámsterdam es una ciudad mucho más pequeño de Madrid y podía caminar a cada lugar y museo que quería ver sin tomando alguno forma de transportación pública. Sin embargo, aquí en Madrid las distancias entre museos o otros lugares están bastante lejos en comparación.
Con respecto a transportación pública,  había un tranvía encima de tierra que viajó por las calles en vez de algo más extensivo del sistema del metro de Madrid. También, me encontré que la forma de transportación más popular era de bicicleta. La ciudad era muy amable a los ciclistas, con calles y semáforos especiales para ellos. Tenía la experiencia de ser algunas de estas ciclistas en una guía por bicicleta de la ciudad. Aquí en Madrid, no veo muchos bicicletas. Hay más coches pienso y por esa razón más tráfico.
         Parte de la razón que no hay tantos coches en Ámsterdam es que no hay calles grandes como en Madrid. En vez, hay canales con puentes por toda la ciudad que resulta en la necesidad de caminar o montar bicicleta. Me parece un poquito como Venecia con las canales bonitas. Estas canales y el tamaño más pequeño de Ámsterdam se la da un sentimiento mucho más pintoresco que ocupado, animado  metrópolis que es Madrid donde no puede encontrar canales como en Ámsterdam.
         Algo muy diferente para mí entre Madrid y Ámsterdam era el idioma! En Madrid, obviamente, la gente habla español. Siempre tengo que hablar en otro lengua-no importa si estoy cansada, no sé cómo decir algo, o si una persona no entiende mi acento porque no hay otra opción. En Ámsterdam, aunque el idioma oficial es neerlandés, la mayoría de personas hablan inglés. Menús, programas de televisión, y señales estaban escrito en inglés que me hace me vida muy fácil. Pero al final del día, estaba feliz regresar a España para mejorar mi castellano.
           Por fin, el tiempo en Ámsterdam era muy diferente de Madrid. Hacía muy frío en Ámsterdam y las hojas ya estaban cambiando colores cuando estaba allí. También, estaba permanente nublado allí y tenía el sentimiento de navidad ya con todos de los luces debajo de los puentes. En Madrid, todavía no hace muy frío y unas de mis cosas favoritas de Madrid es la cantidad de sol aqui! Pero al final, no prefiero una ciudad sobre otra. Son muy diferentes y me aprecio cada ciudad por sus cosas únicas. Estoy feliz que tenía la oportunidad viajar a una otra ciudad fuera de Madrid y ver como diferentes las ciudades de Europa pueden ser.

-Gena Olan

lunes, 7 de noviembre de 2011

Una comparación entre Madrid y Barcelona por Molly Superfine


Dos ciudades de arquitectura y comida

 
Madrid y Barcelona son las dos ciudades más grandes de España.  Madrid cuenta con una población cerca de tres millón mientras que la población de Barça acerca a un millón y un medio.  Cuando estuvimos en Barcelona, me parecía mucha más pequeña que la ciudad de Madrid.  La arquitectura de las dos ciudades es impresionante y llena de historia.  Los edificios cuentan la historia de ambas ciudades.  En Madrid, tenemos arquitectura de varias épocas.  Es más histórica la arquitectura de Madrid en el sentido que es más antiguo, más basado en la cultura del gobierno y de la iglesia.  Los gran edificios del gobierno y de la iglesia dominan el clima arquitectural de Madrid.  La arquitectura parece a mi más formal y más unificado.  Por otro lado, los edificios de Barcelona aparecen más modernos con menos pauta establecida.  Es más una ciudad de hoy, una ciudad cuya arquitectura no está en competencia con la vida actual.  Madrid a veces es un laberinto de edificios antiguos con sus propias historias y de la vida actual. Es un juego entre el modernismo de la gente hoy en día y la arquitectura de ayer. Además Barcelona tiene la arquitectura de Gaudí.  No se puede negar la importancia de él cuando se piensa en la ciudad.  Gaudí y Barcelona vienen mano en mano.   La naturaleza de su arquitectura forma una gran impresión en todos los ciudadanos y turistas de Barcelona. 
Barcelona - La Sagrada Familia, Gaudí

Madrid
Además de la arquitectura, se puede comparar la comida de Madrid y Barcelona.  La comida en Madrid me parece muy tradicionalmente español con mucho jamón, aceite de oliva y quesos.  Claro hay muchas más comidas en Madrid, pero de primera impresión es muy tradicional.  En el mundo culinario, Barcelona está en el frente de las comidas más vanguardia de todo el mundo.  No tuve la oportunidad de comer en algún restaurante muy famoso (porque son carísimos) pero he leído mucho sobre la cultura culinaria de Barcelona.  También Madrid comparte un orgullo profundo en el mundo culinario, pero según lo que hemos visto en la arquitectura de las dos ciudades, la comida de Barcelona es más moderna de la de Madrid. Vi también más opciones de mariscos en las cartas de los restaurantes en Barcelona que normalmente veo en los de Madrid.
Aunque me gustó mucho nuestro viaje a Barcelona, prefiero la ciudad de Madrid.  Me gusta más el ambiente de esta ciudad y el diseño de la ciudad. Cuando camino por Madrid, estoy andando por historia, por unas calles empapadas en arte, literatura, amor y cultura.  No recibí este mismo sentido de Barcelona porque parecía más una ciudad un poco fría y de concreto en vez de los árboles y colores de Madrid.  Barcelona también me parecía más llena del turismo con menos gente española.  Había mucha gente siempre hablando ingles, y para mí español es una lengua muchísima más hermosa de ingles y mientras estoy en España, preferiría oír y hablar en español.

jueves, 27 de octubre de 2011

La experiencia cultura de mi vida española, por Karen Wilmer


Yo diría que una de las experiencia culturales más memorable hasta ahora para mí tendría que ser una fiesta de la casa a la cual asistí un viernes hace dos semanas. Yo fui con un grupo de casi diez amigos, todos juntos para celebrar el cumpleaños (de los 21 años, el cumple de gran importancia en los EEUU!) de nuestro compañero Chris. Todos nosotros nos encontramos con un grupo de seis o siete estudiantes españoles de nuestra universidad madrileña que acabaron de conocer al chico del cumple unas horas antes por accidente en frente de una aula escolar. Es claro que ellos no tardaron en formar una amistad bastante genial, y por la consecuencia de esta introducción aleatoria, él recibió una invitación para llevar sus amigos al apartamento del estudiante español para divertirse de una fiesta esa noche.
            Entonces, nos llamó y seguimos encontrarnos en frente del edificio de CEU a las once y media de la noche, listos para una celebración, de cual tipo, no sabíamos. El chico, el nombre no recuerdo, nos encontró y nos llevó a su apartamento, mientras todos nosotros estaban cuchicheando entre nos mismos, hablando de esta situación tan nueva y afortunada. Llegamos al apartamento, todos esperando una fiesta quieta de dos o tres estudiantes más, comiendo la tortilla española, bebiendo sangría, y preparándose para salir a una discoteca. La verdad es que no sabíamos a que esperábamos, pero en realidad acabó en ser nada de los estereotipos, sino algo casi como una mezcla americana y española. Era algo entre las fiestas de las universidades americanas y claramente las españoles, y lo que me impresionó más fue las esfuerzas de los estudiantes españoles (había casi veinte en ese apartamento pequeñito!) para introducirse a nosotros y mezclar con nosotros. También, tuvimos que hacer un poco de esfuerzo porque hubiera sido fácil charlar sólo con los amigos nuestros en ese ambiente nuevo y a tope de gente.
            Me preparé una bebida uno de los chicos, y yo empecé hablar en español con un grupo de chicas y chicos españoles en un rincón del apartamento. Imagina mi sorpresa cuando un grupo empezó a jugar un partido de Beirut en el medio del cuarto, como en los EEUU! Había diferencias, más tuvieron que ver con el tamaño grandísimo de los vasos y el tamaño pequeño de la mesa, pero todavía el concepto era lo mismo. Con jugar con ellos, beber con ellos, y conversar con ellos, nos juntamos tanto! Había al principio unas dificultades, y yo empecé la noche hablando con despacio y sintiendo un poco de ansiedad, pero con el pasar del tiempo, me relajé mucho, todos relajamos mucho, y la discusión siguió fluir mucha más rápida y fácilmente. La habilidad habilidad de entendernos (con las palabras o el lenguaje corporal) se puso mucho más fácil con el paso de la noche.
            Cuando terminó esta noche, muy muy tarde (o temprano? por la mañana, jaja, pues no sé), todos nuestros grupos estaban relacionado como amigos viejos, y sentimos mucho el fin de nuestro tiempo juntos, o el fin de la fiesta…pero, debes creer que intercambiamos nuestros números y nombres para Facebook, y ya no han terminado nuestras relaciones nuevas a pesar de que nuestra fiesta alcanzó su fin J

sábado, 22 de octubre de 2011

Altibajos


Un ejercicio que hice mucho este verano fue reflexionar sobre la parte mas alta y la mas baja de mi semana. El punto era enmarcar la semana y reflexionar sobre como había ido todo. De la misma me gustaría hacer este ejercicio como parte de esta entrada de blog (obviamente con un giro cultural).

Lidié mucho con la idea de cuán general definir “un evento cultural.” Esto lo digo porque, de alguna forma, todo lo que sucede en un foro no artificial es un evento cultural. Dicho eso, tampoco sería muy interesante o en punto escribir sobre alguna caminata cotidiana sin algo que lo haga notable.


Sin esperar más, mi “alto” evento cultural ha sido ser parte de la demostración de l 15M y Occupy Wall Street el Sábado 15 de octubre en la Puerta del Sol. No puedo decir que jugué una parte importante en la demostración, mas bien solamente fui uno de los miles que estuvieron allí. Considero este evento cultural porque mas que nada refleja la realidad y la cultura de la España de hoy. Al estar allí parado con todos los otros jóvenes en paro, me di cuenta de la pasión e involucración de los jóvenes aquí. Aquí fue donde comenzó el movimiento Occupy Wall Street – con estas mismas personas. La frustración contra la desigualdad económica del Primer Mundo se manifestó por primera vez en Puerta del Sol.

El día después de la manifestación, andando otra vez por Puerta del Sol, me topé con el viejo Hotel Madrid. Los estandartes de la manifestación colgaban en su rededor. Me acerqué a indagar sobre lo que ocurría con un reportero y me contó que la gente de la manifestación había entrado al hotel a la fuerza y que se estaban alojando allí indefinidamente. Dos cosas me llegaron a la mente: primero, en los estados unidos habrían sido expulsados del hotel inmediatamente, y segundo: la persistencia de estos individuos es asombroso. De lo poco de sé y todo lo que he visto, me parece que están peleando una pelea desunida, donde se les hace muy poco caso. Pero continúan y continúan. Esto me parece algo importante de la cultura Española porque en los Estados Unidos dudo que un movimiento tan ignorado viviría con tanta fuerza como este.

Mi momento cultural mas bajo ocurrió cuando estaba jugando Futbol cerca de mi departamento. Unos amigos de Duke y yo retamos a un grupo de jugadores mas o menos nuestra edad. Jugamos un poco (creo que nos ganaron pero de todos modos jugamos bien) y durante un descanso empeze a charlar con uno de ellos. Había oído que algunos de los jugadores tenían acentos un poco raros entonces supuse que eran sudamericanos. Entonces le pregunté al chico con el que hablaba si el también era de sudamerica. Bruscamente me dijo que no lo era y que el obviamente era Español (y luego no me habló el resto del tiempo). Esto, a mi parecer, fue un evento cultural porque me di cuenta de la tensión que existe entre los Españoles y los Sudamericanos. O, mejor, de cómo algunos Españoles se consideran mejores que los Sudamericanos por alguna razón. (Aprendí a nunca preguntar si alguien es de Sudamérica a menos que esté seguro de que lo sean.)

-Jacob Hanger

viernes, 21 de octubre de 2011

El desarrollo de mi percepción de Madrid - por Olga Mir



Recuerdo oír algo, hace mucho tiempo, sobre un estudio que encontró que cuando una persona recibe más de 7 opciones, el cerebro se apaga y la persona no puede tomar una decisión en absoluto. Con 5 opciones, sí. Con más de 7: en lugar de elegir una opción, la persona no es capaz de tomar una decisión en absoluto, y termina haciendo nada.

Esto es lo que sentí cuando llegué a Madrid. Hay tantas opciones, tantos lugares para visitar y cosas que ver y actividades para hacer que me sentí abrumada con las opciones. Muchos días me he llegado a no hacer tanto como me hubiera gustado, porque en vez de ir a explorar, me paso el tiempo buscando lugares para ir. Pero con más investigación, hay más opciones, y ya sabes lo que pasa cuando hay demasiadas opciones ...

Así que por hoy decidí arreglar mi situación y me hice un itinerario que debo seguir y no puedo salir. Es por eso que he esperado hasta ahora para escribir la entrada del blog. Aunque he tenido varias experiencias culturales en Madrid—he ido a un partido del Real Madrid, un espectáculo de Ballet Nacional de Cuba, recorrió los varios barrios de Madrid—consideró que tener una nueva aventura en mi mente me ayudaría a escribir sobre ella mucho más.


El día comenzó con ir al Museo Reina Sofía. Después de un par de horas allí, mis amigos y yo continuamos al laberinto que es Lavapiés y Barrio de Las Letras. Habíamos ido a el Barrio de Las Letras previamente como una clase, pero yo quería ver el área de nuevo porque pensé que era tan interesante y hermosa la primera vez. En Lavapiés, se encontró algo de sushi en el Mercado Antón Martín y en el Barrio de Las Letras nos topamos con una cafetería donde tuve mi primera chocolate con churros! (Lo sé, es una locura que yo no había probado ellos todavía!) El chocolate con churros era absolutamente deliciosa. Después de eso fuimos al Sol y tomamos las fotos turísticas que, de alguna manera, no hemos tenido, y entonces se dirigieron al Parque del Retiro a pasear por fin de disfrutar del paisaje. Después de eso fuimos a una visita guiada de la exposición Delacroix en CaixaForum con la Madrid Cultura y Arte Card. Al final mis pies me estaban matando y lo único que quería era sentarse y relajarse en casa. Pero me encanta esa sensación, porque significa que tuvo un buen día de explorar y aprender. 


El día no era sólo sobre los lugares hermosos y deliciosos platos. Caminando a través de Lavapiés y Barrio de Las Letras me hizo darme cuenta de lo mucho que me falta cuando tomo el metro o el autobús en lugar de caminar en algún lugar. Claro, el transporte público es la manera más rápida para mí llegar a algún lugar, pero no se llega a ver todos los pequeños restaurantes y tiendas que llenan las calles y dan al barrio su carácter. Cuando leemos "La novela del tranvía" de Benito Pérez Galdós, hablamos de las interacciones que se producen en el transporte público, y la forma en que representa nuestro mundo. Pero me siento como que realmente no enfatizaban que estar en este autobús, tranvía, metro, lo que sea, limita su percepción del mundo en que vivimos. Una Madrid viajada por metro es una Madrid muy diferente de la que uno viaje a pie. Esto se relaciona a nuestra primera clase, cuando hablábamos de los diferentes puntos de vista de una ciudad y cómo diferentes personas pueden tomar imágenes de su ciudad de una manera completamente diferente. Siento que cuanto más me paseo por Madrid, el más completo mi percepción de Madrid se convierte. Por supuesto, en estos momentos un gran porcentaje de mi percepción de Madrid se basa en restaurantes y museos, pero espero aprender más sobre esta ciudad.